lunes, 5 de julio de 2010

Un respiro


No quiero fallarte, tampoco engañarte que soy la mejor, no quiero tu compasion, no quiero mi compasion. Hoy en dia no quiero nada, solo superarme, ser mejor yo, no tener que luchar para que me salga, que simplemente me salga. Estoy cansada de fallar, de dar tropesones todos los meses, quiero estar parada por muchos meses y hacer que vos te sientas orgullosa de mi, que al ver tus ojos vea una mirada de honestidad, de orgullo y tampoco me gusta ver como fingis que esta todo bien, cuando por dentro yo se que no te enorgullese tenerme como hija, se que a vos te gustaria que sea otra, segun vos no tan vaga, y yo no se como demostrarte que puedo cambiar, no se que mas puedo poner de mi para demostrarte que yo puedo y quiero, no se si te alcanza con notas, no se nada la verdad. Yo feliz que comienzo otra etapa de mi vida y vos me demostras que en principio no te enorgullece. sera que toda la vida uno tiene que preocuparse, o hacer cosas para que el otro, superior a vos, este mas feliz que vos. y uno cansado de demostrar algo que no le hace bien, o directamente que se cansa de intentarlo. Busca soluciones para hacer algo equitativo, donde las 2 personas se sientan bien, pero busca busca y al final no encuentra nada.Quiero un respiro para pensar que me hace bien, que quiero yo, que no quiero, porfavor.

viernes, 2 de julio de 2010

¿A donde va lo que no decimos?


¿A dónde va lo que querés hacer y no hacés? ¿A dónde va lo que querés decir y no decís? ¿A dónde va lo que no te permitís sentir?
Nos gustaría que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta.
Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en error. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente.
Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustración. Lo que no decimos no muere, nos mata.
Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decís te encierra en el pasado.
Lo que no decimos se transforma en herida abierta.